domingo, 27 de abril de 2008

¿DIA DEL MAESTRO?


La paradoja que encierra la celebraciòn del dia del maestro es que lo festejamos sin trabajar...¿No deberìa ser todo lo contrario?
Ante los embates de la globalizaciòn, donde la calidad, la eficiencia, el desempeño escolar, son tèrminos cada vez màs exigidos para poder ser competentes, la figura del maestro se pierde en un mar de incongruencias.
Los colegas Oaxaqueños demandan la salida de Ulises Ruìz, mejora salarial y un sinnùmero de peticiones que, sin dejar de ser necesarias, son en su mayorìa poco realistas. ¿Què han dado a cambio los docentes en ese Estado? Alumnos con el penùltimo lUgar de aprovechamiento en la Repùblica Mexicana. Aristòteles planteò que el ser humano es un zoon politicon, la polìtica es parte inherente de la especie, pero el maestro, antes de ser polìtico, debe ser maestro. La memoria històrica exige recordar a estos docentes que antes del conflicto, habìan transado con el poder que ahora pretenden desconocer en aras de desligarse del SNTE. Es desafortunado que en medio de todo estèn los alumnos...quienes deberìan ser su prioridad.
La Sociedad demanda un nuevo tipo de MAESTRO. La palabra misma queda grande, porque evoca al màs grande de todos, a aquel que predicaba en Galilea a cuantos quisieran escucharle. Nietszche, en "El Anticristo" reflexionaba: "¿Còmo te atreves a llamarte Cristiano? Cristiano es aquel que muriò en la Cruz"... Nietszche no era maestro, pero bien podìa haber dicho lo mismo: "¿Còmo te atreves a llamarte MAESTRO?....maestro era aquel..."
Sin embargo, es esta sociedad quien "tira la primera piedra" cuando se trata de juzgar al maestro. ¿Debe el maestro hacer plantones en demanda de mejora salarial? Mi respuesta es NO. A mi juicio, es el padre de familia y la sociedad en su conjunto quien debe hacerlo. ¿Por què se rasgan las vestiduras los padres de familia cuando ven a los maestros protestando en las calles? ¿Quièn valora a los buenos maestros? ¿Quièn apoya a los maestros que verdaderamente trabajan? La respuesta es "casi nadie"...y la situaciòn expuesta se torna un cìrculo vicioso en la que algunos maestros hacen como que trabajan, el gobierno hace como que les paga y la sociedad hace como que no se da cuenta de nada.
Por supuesto, la pregunta pertinente surge de pronto: ¿Es esta la sociedad de quien un maestro espera apoyo? evidentemente no. ¿Es esta la sociedad que comprende que el maestro tiene un salario poco menos que digno? ibid.
Sin embargo, hay algo que nos dignifica y por un momento hace que se piense en el mentor de Galilea: Debemos seguir trabajando. Son las futuras generaciones y las que estamos formando ahora, las que deben reconocer el valor del maestro. Es aquì donde la formaciòn de los alumnos està en juego. Prediquemos con el ejemplo, con el trabajo, con el amor por la enseñanza. La esperanza està puesta en los alumnos. No los defraudemos y seguramente ellos no nos defraudaràn a nosotros, pero si èsto ùltimo sucede, tendremos aùn la satisfacciòn de haber hecho nuestro trabajo.
El Gobierno busca desesperadamente "legitimar" al educador. Inventa cuantas "estrategias docentes" tiene a mano para llamarle a veces "docente investigador" "docente multigrado" etcètera. Sin caer en el debate de lo inoperante de èstas decisiones, es NECESARIO que el gobierno entienda que el docente es docente por serlo, no por ser investigador, innovador o lo que la moda acadèmica del momento se empeñe en llamarlo.
El Sindicato es una organizaciòn gremial que en su momento històrico cumpliò su cometido. Hoy en dìa es inoperante. ¿Cuàl es el fin ùltimo de todo sindicato? La respuesta es "proteger y velar los intereses de sus agremiados"...si èsta es la premisa, hace bastante rato que èste ha dejado de cumplir su funciòn.
El cacicazgo, el charrismo, el compadrazgo y la grilla suplen a la formaciòn sindical y al serio trabajo de reflexiòn que se debe hacer dentro de toda organizaciòn gremial. Desde mi òptica, sòlo hay dos opciones: Renovarse o morir...pero està claro que no puede seguir igual.
¿Què sucede en Inglaterra, por ejemplo? En èste paìs no hay sindicatos....pero no son necesarios. La sociedad comprende y valora la figura del professor, quien para serlo, tiene que pasar por niveles que lo convierten en un intelectual en toda la extensiòn de la palabra. Seamos realistas, en Mèxico hay docentes que no saben escribir correctamente. Desde mi òptica, es lamentable detectar un docente con faltas de ortografìa, por ejemplo.
El Maestro. No tenemos opciòn, colegas. El maestro no tiene que ser un investigador, un innovador, un gestor o un payaso. Tiene que ser un maestro. ¿Què es un MAESTRO? Es un intelectual por los cuatro costados. Es un ejemplo para sus alumnos. Los niños quieren ser como èl o como ella. La responsabilidad de ser docente es enorme. Aceptemos el reto. Trabajemos por y para los alumnos. La Sociedad debe darse cuenta que apoyar a los maestros no es hacerles un favor a ellos, sino a sus hijos y a los hijos de sus hijos.

No hay comentarios: